Construcción industrializada frente a construcción tradicional.

      Se entiende por industrialización a la organización del proceso productivo que de forma racional y automatizada implica la aplicación de tecnologías avanzadas al proceso de diseño, producción, fabricación y gestión bajo la perspectiva de una lógica, y que empleando materiales, medios de transporte y técnicas mecanizadas en serie,  permite obtener una mayor productividad.

     Sus ventajas son varias:

  • Aumento de la calidad
  • Mayor seguridad laboral
  • Reducción de mano de obra no especializada
  • Reducción de escombros y deshechos
  • Mayor respeto al medio ambiente
  • Reducción del plazo de construcción
  • Mayor organización y planificación
  • Medios auxiliares más livianos

 

 

        La exigencia de calidad se concentra sobre todo en los productos y materiales, especialmente en aquellos que están sometidos a normativa, que obliga a procesos de control, mejora y optimización de la fabricación industrial.

      Hoy por hoy, consideramos el proceso constructivo como una suma de actividades más o menos tecnificadas pero todavía artesanales en su esencia, con los riesgos que eso comporta para la calidad del producto construido.

  Juegan en contra ciertos prejuicios culturales, que valoran la prefabricación y la estandarización como empobrecedora del resultado final y que consideran que cada edificio tiene que ser una “pieza única” para que tenga valor y, por lo tanto, sometido a un proyecto arquitectónico que lo singularice y que lo condene a un proceso de producción artesanal, cargado de posibles ineficiencias. Aunque haya muchos argumentos más que razonables para rebatir este prejuicio.

      Por ejemplo como la industrialización representa un ahorro de tiempo y de dinero, especialmente en los elementos comunes y estructurales, una parte de esta ganancia se podría dedicar a singularizar el producto final en función de las necesidades y requerimientos del usuario final.

      Como la puesta en obra de elementos estandarizados y prefabricados requiere montadores no tan cualificados como en la construcción convencional, eso permite incrementar el nivel de seguridad en el trabajo, al tener unas funciones en obra más acotadas y previsibles.

      A modo de resumen, las diferencias entre los dos tipos de construcción son:

 

Construcción

TRADICIONAL

INDUSTRIALIZADA

Equipo de trabajo

Poco especializado.

 

Altamente cualificado tanto en fábrica como en solar.

Detalles Constructivos

Cada arquitecto tiene los suyos y va perfeccionándolos. Difícil control de calidad en obra.

Errores de puesta en obra.

Muy contrastados. Existen arquitectos y técnicos del sistema y arquitectos y técnicos que utilizan el sistema. Alto grado de control de calidad en fábrica.

Precisión en los acabados.

Materiales

Ladrillo, adobe, hormigón. Estructura metálica, madera y hormigón. Es más fácil el uso de material de la zona.

Materiales tradicionales pesados y de baja calidad.

Madera y hormigón.

Estructura metálica, madera y hormigón. Existe mucha importación de maderas con garantías y poco uso de las locales. Últimas novedades en materiales eficientes.

Ejecución

Realización mucho más compleja, tanto en ejecución como en tiempos, con aumento de costes.

Grandes variaciones de precio según avanza la obra.

Detalles ejecutados al milímetro. Ahorrando costes y tiempos.

Precios cerrados.

 

       Los tiempos de diseño en los sistemas industrializados se pueden definir de forma más temprana porque los detalles constructivos generales vienen definidos por el sistema elegido. Así el ajuste presupuestario es más sencillo.

       Los tiempos de construcción en obra son muy variables:

  • Tradicional: 8-12 meses. Todo se ejecuta en obra y los tiempos están expuestos a las inclemencias de tiempos y a la buena organización de los diferentes equipos implicados en el desarrollo de la obra.
  • Pre-industrializado: 4-6 meses. En este caso parte de la construcción se ejecuta en fábrica durante la fase de proyecto de ejecución y la otra parte en obra una vez obtenida la licencia de obra.
  • Industrializado: 15 días a 1 mes. Suele ser una construcción modular que viene prácticamente terminada de fábrica.

      El sistema industrializado no está sometido a imprevistos y permite realizar un presupuesto cerrado y un control exhaustivo de los materiales, la calidad de ejecución y detalle de los acabados.

      Será el mercado y las circunstancias económicas y sociales quienes marcarán la evolución de este tipo de construcción.

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